En primavera la subida hasta la Torre Tolanca, atalaya árabe de la Edad Medía, se hace más agradable y
con un poco de imaginación podemos revivir el paso lento pero firme de los caballos cabalgados por morunos soldados camino del recio fortín a hacer guardia en los campos de las comarcas de la Sisla y de la Montiña…